Publicidad:
Terra
La Coctelera
2

¿Dónde estará mi niño?

¿Dónde estará mi niño? ¿Qué le estarán haciendo?

Hace días que no lo veo, hace noches que no duermo... ya no vivo.

No sé donde se encuentra, si está sólo o asustuado. Qué será de él sin su madre, que lo quiere como nadie.

Por más que lo pienso, no logro entenderlo... Cómo pude perderlo de vista, si es lo que más quiero...

¿Dónde estás mi niño? Vente ya a mi vera...

Cada día me está matando...

3

Límites de la información en los medios de comunicación


Hoy en día se habla de la aldea global, en la que una
persona pueda conocer algo ocurrido en cualquier lugar de manera inmediata; aunque la realidad es muy distinta. Hay una serie de factores que impiden que esa información llegue a la luz pública y en muchos casos, si llega, sea de forma distorsionada o manipulada. Como toda disciplina tiene sus límites, donde ésta deja de ejercer su función.

Antes de empezar, se ha de distinguir tres parámetros en cuanto a sus límites y manipulación:

1. Se da dentro de la legalidad en que operan los medios.

2. Son llevadas a cabo por las influencias políticas, sociales, económicas, culturales, religiosas.

3. son impuestas por miedo a las reacciones, o en el peor de los casos por su asesinato.


INTERFERENCIAS LEGALES:


LA CONSTITUCIÓN Artículo 18 1.


Estas libertades tienen su límite en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia. Desde el punto de vista personal, si afecta al honor de una persona habrá de valorar la relevancia pública del personaje, el efecto en su vida profesional o privada, y las circunstancias concretas en la que se produce (en un momento de acaloramiento o con frialdad...) así como su repercusión exterior.

2. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, salvo resolución judicial.

Estos derechos no pueden restringirse mediante ningún tipo de censura previa

CLAÚSULA DE CONCIENCIA

Apareció entre el derecho de la información y el de la deontología periodística la cláusula de conciencia.


Ésta está recogida en la Constitución española de 1978 en su artículo 20.1: “La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional (…)”, siendo España el primer país que lo ha elevado a rango constitucional. Sin embargo, esta ley se retrasó casi 20 años hasta su promulgación.

SECRETO PROFESIONAL

Es la preservación de las fuentes de información periodística.El secreto profesional respeta el derecho a
informar y a ser informado, y a la vez, es una garantía para aquellos ciudadanos que en alguna ocasión se convierten en fuente de información.


Sin embargo en casi todos los países es deficiente, incluidos los que tienen una larga tradición democrática.La filtración de información jamás es inocente, siempre está la intención de favorecer o perjudicar a una persona o institución, con lo que el periodista corre el riesgo de convertirse en un instrumento para las voluntades de otros.

AUTOCENSURA


Existe la censura del propio periodista hacía su contenido por temor a sufrir represalias si se publica algo que va en contra de los intereses del Estado o de una institución determinada. Así, se convierte en una víctima de un silencio autoimpuesto por temas como el saqueo de los recursos naturales, el tráfico de drogas y de personas, la corrupción,…

EL OMBUDSMAN


El ombudsman es el encargado de incluir o excluir una noticia dentro de un medio, también es un tipo de interferencia ya que excluye una noticia que no considera importante o “tan” importante como otras. Está claro que no se pueden publicar

todas las noticias que llegan a una redacción, y que no todas tienen la misma importancia o interés.


Esto también se ve afectado por la cantidad de publicidad
que ya se ha dispuesto en el medio, por lo que el espacio-tiempo restante es dedicado a la información que pasa a un segundo plano. Además de los intereses de los propios publicistas, pues si
se publica algo que daña la imagen de la empresa el medio puede
perder una buena contribución económica.



AGENCIAS DE NOTICIAS

Hoy en día la mayoría de los medios recurren a las agencias de noticias,
quienes les proporcionan la información, por falta de presupuesto para cubrir
una red de corresponsales en todo el mundo o simplemente por comodidad. Es el
intermediario entre la noticia y la empresa informativa. Gran parte de la
información que recibimos se mueve por contadas agencias que se mueven a nivel
internacional y que manejan toda la actualidad.

De este modo, ellas tienen el poder de decidir que es lo se quiere dar a conocer, y lo que no.

INTERFERENCIAS ILEGALES


-
Algunos
sectores pretenden impedir a toda costa la divulgación de cierta información,
aunque sea por encima de la integridad física de las personas. Este es el caso
de los 81 periodistas fallecidos
en 2006 . A esta cifra se añade los profesionales que están encarcelados o amenazados, además de la clausura forzada de medios de comunicación.

-En algunos países existen leyes que restringen el derecho a
la libertad de expresión y reunión aplicadas a los medios de comunicación, los
profesionales que ejercen la comunicación e incluso a los civiles. En el caso de Corea del Norte, escuchar una emisora de radio extranjera puede ser castigado con la pena de muerte. Mientras China y Birmania son los países con más periodistas en prisión.

-En zonas conflictivas y en guerra, los periodistas
se han convertido en un objetivo militar, en una molestia o en una mirada demasiado observadora que pueda sacar a la luz la verdadera situación. Este es el caso del asesinato en 2003 del cámara José Couso en Bagdad. Cuatro años después no se ha castigado a los tres soldados responsables del ataque al hotel donde se encontraba el fallecido entre otros periodistas.
-No es del todo correcto asociar los países desarrollados con la libertad de prensa por un lado, y el mundo en desarrollo con la censura. Un ejemplo es la Ley de Seguridad Cotidiana de 2001 de EEUU, en la que se han multiplicado las leyes que autorizan la vigilancia de los internautas, y que ha sido imitada por
otros países.


-La censura también ocurre en gobiernos democráticos, sobretodo a consecuencia de la concentración de los medios en muy pocas manos. A consecuencia, el mensaje divulgado se presenta en versiones muy distintas según los intereses personales de sus propietarios. Este control de los gigantes de
la información es más sutil que la censura.

-Uno de los grandes problemas es que los medios, como es el
caso de España, es la manipulación informativa por parte de los poderes políticos. Esto se ve sobretodo en la alternancia de poder, cada vez que un partido político accede al poder, la televisión y radio pública se somete a “reformas de plantilla” colocando a sus peones en los altos cargos y eliminando
a quien no quiere “colaborar”.

Reporters sans frontieres

0

El arte de contar...

Si tienes una manzana y yo tengo una manzana y la intercambiamos entonces tu y yo seguimos teniendo una manzana cada uno. Pero si tu tienes una idea y yo tengo una idea y la intercambiamos, entonces cada uno de nosotros tendremos dos ideas.

Bernard Shaw

La población mundial se estima en 6.700 millones de personas y se prevee que a mitad de siglo llegaremos (o eso espero) a ser 9.200 millones. Lo que nos hace replantearnos nuestra actitud. Si ya se presenta difícil y dudoso nuestro futuro, no quiero imaginarme lo que les espera a las generaciones que se apróximan.

Que nadie sea tan cobarde de decir que no hay nada que hacer para impedir el cambio climático, el hambre en el mundo,... Al menos que diga que no le importa, eso es mucho más creíble.

Así que, ¡manos a la obra!

Os aconsejo leeros esta página sobre el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Es muy interesante, y os daréis cuenta de lo afortunados que sois (sólo con mirar la esperanza de vida en otros países).

www.unfpa.org/swp/2006/pdf/sp_sowp06.pdf

Uno de los datos más destacados es que afirma que en la actualidad vivimos un éxodo de profesionales y una escasez mundial de enfermeras.

2

¿Qué te he hecho? Yo que tanto te ame...

En 1997 una mujer muerta a manos de su marido se convierte
en noticia y deja de ser una tragedia privada. El machismo es algo innato, que parece extenderse como una plaga, tanto en mujeres como en hombres. Pero lo que ocurre hoy en día está superando con creces las perspectivas que se tenían.

Uno de los factores es la escasez de sensibilidad que le aportan los medios, al convertirlo en una noticia rutinaria, como si del tiempo se tratara. Lo que debe ser contrarestado con nuestra propia sensibilidad. Quizás en vez de mostrar las tragedias personales sería más positivo y daría apoyo a quienes lo están sufriendo,
aquellos casos que han podido salir adelante y las medidas que han utilizado para ello.

A esto se suma los shows televisivos que juegan a ingresar dinero en sus cuentas contando “la paliza” de su marido, algo morboso para algunos.

El “perfil del maltrador”, una persona marginal y en muchos
casos extranjero, no va más desencaminado ya que la violencia existe en todas las edades, etnias, países y clases sociales. La mayor parte de los agresores no son enfermos mentales, y a simple vista parecen normales e incluso amables con los vecinos, pero en privado la bestia se vuelve incontrolable.

En el año 2006 hubo 70 muertes a manos de su pareja o
ex-pareja , cifra que cada año parece aumentar vertiginosamente, sin contar con quienes sufren en silencio. Sin embargo no sólo mueren 70 personas, sino que mueren sus familias con ellas; las destroza, hace que se culpabilicen de lo ocurrido y sientan un odio irreversible el resto de su vida.

Por ello no es un problema aislado ni una minoría, sino que es un problema a nivel nacional. Puede ocurrirnos a nosotros/as mismos, o a cualquier persona de nuestro entorno. La incapacidad, o ignorancia, de los partidos políticos hace imposible un acuerdo entre ellos para
hacer una ley que no deje de lado el verdadero motivo de ésta: que ni una sola mujer reciba una agresión más. Porque la pena judicial no basta, harán falta otras medidas.

0

Homenaje a Jimmy Fox, editor gráfico de la Agencia Magnum


Qué mejor manera que homenejear a este apasionado de la fotografía,
que lleva más de 30 años al mando de una de las agencias de fotografía más prestigiosas, que con esta magnífica entrevista del magazine XLSemanal.

XLSemanal. Cuando llegó a Magnum, la agencia llevaba funcionando casi una década, pero no había un archivo organizado. Habría un montón de material…

Jimmy Fox. Sí, había muchas fotos, pero nada más.
Sólo había un télex. Ni fotocopiadora ni grabadora ni nada. Y esto era mucho antes de que Bill Gates tuviese idea alguna. Me preocupaba enormemente la preservación del material gráfico. Dediqué a aquello cinco años.

XL. Miró todos los negativos de todos los fotógrafos, en hojas
de contacto (tamaño 5 cm x 3 cm), ¿debe de tener un ojo bien entrenado?

J.F. Sí, hay que tener buen ojo. Yo lo tengo. Puedo mirar contactos muy rápido. Hay que ser metódico y preciso.

XL. ¿Qué se necesita para ser un buen editor gráfico, para seleccionar las mejores fotos entre miles?

J.F.
Es importante entender de composición, pero sobre todo debes comprender al sujeto fotografiado, tener compasión, respeto y ser humilde. No puedes caer en el error de ser tan perfeccionista y quedarte sólo en en la composición y no en el contenido. En uno de sus primeros trabajos con Magnum, James Natchwey volvió de Rumanía de fotografiar los orfanatos. Eran unas imágenes muy sentimentales, lo que llamamos peephole, como el que mira por una mirilla. El fotógrafo se había apropiado del sujeto en lugar de ser testigo. Cuando tratas con el sufrimiento humano y juegas con la estética, es peligroso. Es un límite muy difícil de trazar. ¿Quién es más importante, el sujeto que sufre o el fotógrafo y su estética?

XL. Detecto una crítica hacia esas fotos que muestran el hambre y la muerte de forma estética, como las de Natchwey o Salgado que todos tenemos en la cabeza.

J.F. No necesariamente. Conozco bien a
Sebastião Salgado. Cuando regresó de su trabajo sobre el hambre y vi todo su material, recuerdo haberme despertado una noche con una imagen en la cabeza que no me dejaba dormir, una de un niño intubado… si a mí no me dejaba dormir una foto, ¿qué le estaría pasando a él, que estuvo allí? Conozco la situación personal de Sebastião, que tiene un hijo con síndrome de Down, conozco su sensibilidad, y se había pasado todo el día, muchos días, en un campo en el que los niños morían de hambre. Eso, forzosamente, te cambia. ¿Cómo lidia él con esa situación? ¿Cómo
la plasma? Eso es lo determinante.

XL. ¿Y supongo que Salgado le contaría sus impresiones, lo que había sentido?

J.F.
Sí, Sebastião te da todo tipo de información. Y eso es importante. La autenticidad. No puedes editar basándote sólo en lo gráfico. Necesitas conocer la historia. Por eso es vital el de-briefing, que te cuenten lo que han vivido. Magnum siempre ha tratado con temas de preocupación social, lo que requiere un gran respecto por lo que se fotografía. Como fotógrafo, no puedes ser más importante que la persona que está frente a ti. No me gusta el oportunismo. Por eso no me gustan las imágenes de asilos, psiquiátricos, prisiones, de gente que no se puede defender, porque las personas se convierten en objetos. Corres el riesgo de
convertirte en el fotógrafo del horror.

XL. ¿Se atrevería a elegir a los fotógrafos más importantes?

J.F.
Es embarazoso categorizar quién es importante o no...Además, siempre ofendes a quien no mencionas. Sin duda, Henri Cartier Bresson me ha influido enormemente. Hablábamos mucho, sobre todo de dibujo, afición que compartimos. Tenía una gran curiosidad por todo. Kertesz era también generoso y estaba siempre alerta como una ardilla. Koudelka, a quien conozco desde que llegó a Magnum, es un ejemplo de generosidad y búsqueda de la perfección. Siempre tiene una palabra amable…

XL. Es curioso que cuando habla de ellos, los juzga como personas y no como fotógrafos...

J.F.
Es que, primero, son amigos y, luego, fotógrafos. Cuando me gustan las fotos de alguien, quiero conocerlo. Para valorar su trabajo, su comportamiento humano debe ser igual a su talento. El talento no lo es todo.

XL. ¿Qué opina de la figura del fotógrafo empotrado?

J.F. Que ya no van a ir ni empotrados, porque ahora los secuestran...

XL. ¿Creen que los fotógrafos y periodistas ya no irán a cubrir guerras?

J.F.
Lo que creo es que no deberías arriesgar tu vida ni la de los demás
para hacer fotos cuyo objeto es llenar páginas de periódicos y revistas cuyo objeto, a su vez, es ganar dinero con la publicidad que va junto a esas fotos.

XL. ¿Pero no es eso lo que hacen desde hace décadas los
fotógrafos de Magnum, jugarse la vida para hacer fotos que se publiquen?

J.F. No. Aquí hay dos cosas distintas: una es el
fotógrafo que, sin ser enviado por un medio, cogía la mochila y, porque estaba convencido de ello, porque se sentía comprometido con el tema, iba a una guerra o un conflicto y otra distinta es cuando un medio te envía a cubrir una guerra para que defiendas su punto de vista y llenes unas páginas que van a reportar un dinero.

XL. Pero da igual. Al final, el primero, por muy mochilero que
sea o muy comprometido que esté, tendrá que plegarse a las condiciones
del medio en el que quiere publicar.

J.F. Hay una enorme diferencia. El primero tiene el control sobre el material que envía al medio, lo edita y puede aportar su propia visión, que el medio compra o no. El segundo tiene que entregar todo el material, todo el filme que la publicación le ha dado y no controla el enfoque. Cuando quisieron enviar a Susan Meiselas a Nicaragua (en los 70), se planteó esta cuestión y le dijimos: «Ve sólo si crees que debes hacerlo, pero no lo hagas porque si no vas a una guerra, traicionas el espíritu de Magnum».

XL. ¿Y cuál es ese espíritu de Magnum?

J.F. (Silencio) Perfeccionismo y honestidad.

XL. ¿Y cómo sabes quiénes son los fotógrafos ‘honestos’, a los que realmente les interesa?

J.F.
Los que han ido antes de que estalle el conflicto, los que siguen lo
que pasa, los que han dado los primeros pasos, los que se toman su tiempo… a esos les interesa de verdad. Los otros van de safari. El editor de Newsweek me comentaba hace poco que tiene tantos chicos con una cámara deseando ir a cubrir conflictos que podría llenar un avión cada semana. Construir tu carrera sobre un sueño violento es muy peligroso. Van a la guerra como si fuesen a un parque de atracciones, no saben dónde se meten y, claro, los matan.

XL. ¿Influye de alguna forma la fotografía en los acontecimientos que registra?

J.F. Quizá para otra generación. Como memoria para el futuro. Ahora es puro consumo.

XL. ¿Fue usted consciente en algún momento, ante algunas imágenes, de estar haciendo historia?

J.F.
No en el momento. Pero siempre tuve la sensación de estar haciendo algo con lo que había que tener cuidado. Las fotos venían del frente y yo era la primera persona en verlas, preservalas y enviarlas al mundo. Sí, en perspectiva, hacíamos historia.

XL. ¿Y ahora está haciendo historia Magnum?

J.F. Eso sólo el tiempo lo dirá.

XL. ¿Cómo afectan las nuevas tecnologías a la fotografía?

J.F.
Ahora, los medios fuerzan a los fotógrafos a hacer digital, porque es más barato y más rápido, pero lo que ocurre es que ellos disparan de más. Con el ordenador ha venido a producirse una diarrea visual.

XL. ¿Y qué ofrecen agencias como Magnum frente a las muchas que han surgido en esta era digital?

J.F. Magnum no es un banco de imagen, es la visión de un fotógrafo, de cada uno de sus fotógrafos.

XL. ¿Hacia dónde va la fotografía?

J.F. Creo que el
futuro inmediato es la fotografía en movimiento con audio. No es cine. Son fotografías en movimiento y con sonido, ya sea sonido ambiente o con la voz del fotógrafo, hablando sobre lo que sucede. Los ordenadores hacen que la imagen sea accesible a una enorme cantidad de gente, permiten que se alteren el contenido, el color… abre un enorme horizonte a la creatividad. Eso es progreso, pero con él llega también la mediocridad.

XL. Hasta hace poco (cuando en 2001 se publicó su libro Boxeo) muy poca gente sabía que usted era también fotógrafo.

J.F.
Empecé a fotografíar en el 73. No quería ser fotógrafo, eso lo tenía
claro, pero algo me impulsó a hacerlo. Quizá porque fotografiar es
recordar. Desaparecerá de tu mente, desaparecerás tú, pero quedará una copia sólida. Muy pocos en Magnum sabían que yo hacía fotos, aunque a veces pedía consejos técnicos. Nunca las enseñé, durante años. Para mí era un hobby. Un hobby caro que no lamento. He trabajado en esta historia del boxeo durante 25 años y estoy orgulloso.

XL. ¿Por qué este deporte?

J.F. Porque no sabía nada de boxeo. Por mi trabajo como editor de Magnum vi y viví la angustia y la destrucción física. Yo soy antiviolencia. No lo entendía. Quizá por eso me interesó saber qué hace que la gente se suba a un ring a buscar la
destrucción.

XL. ¿Y qué descubrió?

J.F. Que es todo parte del sueño de ser famoso y hacer dinero.

XL. ¿Y descubrió algo de usted?

J.F. Que mi vida es la fotografía.


0

La fotografía

¿Arte, denuncia o beneficio?


“La fotografía podría ser esa tenue luz que modestamente nos ayudará a cambiar las cosas” Eugene Smith, Minamata

Hay quien dice que hacer arte en esas condiciones es asombroso. Sacar algo atractivo o curioso de una situación amarga convirtiéndolo en algo artístico es algo realmente difícil, incluso dudoso. Otros dirían que es aprovecharse de las desgracias ajenas, pues ya se sabe, que una foto cuanto más cruel y dramática más se paga.Una tercera opción, aunque hay quien diría que utópica, es que lo que busca es denunciar un hecho injusto.

Y ese es realmente el papel del periodista y aun más del fotógrafo. Su origen fue una vía de escape ante el silencio y la censura, una denuncia ante la injusticia. No tendría ningún sentido que fuera un simple cúmulo de tragedias ajenas que sólo tuviese el fin de ganar dinero, un día de gloría y 5 minutos de conmoción.


El papel del periodista/fotógrafo es doble, y uno no podría subsistir sin el otro. El primero es actuar como profesional, buscando el respeto y la veracidad ante todo; y el segundo es actuar como persona: humilde, honesta y compasiva. El narcisismo y el dinero pueden subir a uno a la cima más alta, pero es cuestión de tiempo que se desplome.



Esta profesión se caracteriza por la pura vocación, que diferencia a los buenos periodistas/fotógrafos de los aficionados . Y es que jugarse la vida cada día y vivir esas situaciones no lo haría una persona que no creyese fielmente en su trabajo.

Una de las historias más sorprendentes es la de Kevin Carter, un periodista con un gran futuro que sólo acababa de comenzar. Su mejor fotografía le hizo ganar 3000 dólares, un premio Pulitzer y una portada en el New York Times, sin embargo pronto se convirtió en su peor pesadilla. El hecho de paralizarse ante una niña sudanesa que se encontraba totalmente desnutrida y a punto de ser devorada por un buitre le debió perseguir cada noche durante los dos meses antes de quitarse la vida.

Lo curioso es que cuando hizo la foto se encontraba de vacaciones, entonces actuó con una supuesta “profesionalidad” ante aquella imagen, pero sólo se limitó a eso. Dicen que cada persona a la que se la enseñaba le hacía la misma pregunta ¿y luego ayudaste a la niña? La pregunta le reconcomía por dentro hasta tal punto que un día montó en su coche e inhaló monóxido de carbono para acallar por fin su conciencia.


Sin embargo a veces la actitud del periodista no es suficiente, éste necesita una orientación de cómo es mejor actuar ante ciertas situaciones. Esto es lo que intenta The Dart Center for Journalism & Trauma, una sociedad fundada por profesionales que prepara a los periodistas en temas relacionados con traumas y estrés. www.dartcenter.org/media/es_tnj.pdf. Aporta una guía para actuar en casos como una entrevista a una víctima, para reporteros gráficos que cubren las tragedias, para la cobertura de eventos traumáticos en una comunidad.

La verdadera cuestión es definir donde están los límites entre el derecho a la información y el sensacionalismo. Mostrar más de la cuenta, imágenes o elementos que no son informativos sino que buscan cierta reacción del público. La sangre, las heridas, una montaña de muertos,…
Es indudable que las fotografías a veces tienen que ser directas y mostrar toda la crudeza de la realidad par

a crear conciencia pero hasta donde llegar para no herir la sensibilidad de una persona y no frivolizar. Quizás esto último provoca a alguien una carcajada, pues parece que la sociedad está totalmente inmunizada ante cualquier imagen sangrienta o escandalosa, podrá provocar sobresalto en un primer momento, pero la comida y la conversación volverán al punto donde se dejaron.

Cómo ya se ha comentado antes, las noticias y el contenido se vuelven homogéneos, dejando apartados otros temas no menos importantes. Parece que sólo existe pobreza en África y guerras en Irak. Hay muchas conflictos olvidados, más de 74 en la actualidad, como la guerra entre grupos guerrilleros que comenzó hace cincuenta años en Colombia.
Además de esto, hay otras cuestiones con las que comprometerse: la explotación infantil, la degradación medio ambiental, la soledad, las condiciones infrahumanas que viven muchos trabajadores,… La temática es interminable.


Las palabras sólo podrán sugerir, no mostrar, nunca poseerán la capacidad de conmover y atrapar como lo hace la imagen.


1

Homenaje a James Natchwey

Lo que comenzó como una denuncia de lo que estaba ocurriendo;
hoy es para James Natchwey una forma de vida. No es sólo una profesión, sino que es pura vocación y fe ciega en que el mundo reaccione ante estos sucesos.

Puede parecer una persona fría y calculadora, que vende las
desgracias de otras personas, sin embargo esto sería así sino ayudase a esas personas, sino sacase a la luz a esas
víctimas anónimas de las que nadie se acuerda.

Sería mucho más sencillo, y quizás más exitoso, tomar fotos
de paisajes hermosos y personajes famosos. Sin embargo este no es su papel. Ha de reflejar aquello que nadie quiere ver, lo que pocos se atreven a fotografiar y arriesgar por ello sus vidas. Para muchos arriesgar su vida es sentirse vivos hasta el punto de creerse inmortales, pero siempre se ha de tener claro donde
está el límite que colinda con el cinismo.

El trabajo del fotógrafo no se reduce ha tomar una simple
foto tal como llega la oportunidad, no se trata de algo pasivo, sino que tal como éste haga su trabajo repercutirá en la forma en la que la gente verá esa realidad. No es algo sensacionalista porque detrás hay una denuncia social, hay una historia real que pide ser escuchada.

A pesar de ser una profesión enferma, como él mismo
califica, en la que se compite por tener la foto más brutal y dramática; sigue habiendo periodistas como él, que no venden dramas, sino que persiguen que el público las viva y sienta.

Es una vida solitaria, donde el afecto y la compañía la
recibe de las personas que encuentra a su paso, quienes más lo necesitan. La gente le acepta, establece una complicidad con él y le dejan hacer las fotos para que muestre al mundo lo que está ocurriendo. Estas experiencias hacen que se aleje de sus compañeros y del resto del mundo.

Toma fotografías en blanco y negro, tensas y muy
desgarradoras, que parecen introducirte dentro de ellas. Siempre desde ángulos originales, detrás de objetos como una alambrada o un cristal roto. Suele fotografiar a personas que están haciendo una acción: lloran, se abrazan,... Muestra el dolor y la tristeza, paisajes que no dan cabida a la felicidad. Se acerca con respeto, moviéndose lentamente, hablando en voz baja, siendo abierto; no le hacen falta demasiadas palabras.

Éstas no necesitan presentación, sobran las palabras; por sí
mismas informan, transmiten sensaciones, hacen reflexionar. Estas cualidades no pertenecen a una noticia, no las posee un redactor. El fotógrafo mira más allá de la imagen, lo dice todo sin decir nada.

Natchwey es sin duda uno de los periodistas más reconocidos
y premiados, pudiendo permitirse una vida acomodada y tranquila, y pese a ello él prefiere seguir con este estilo de vida, que se apoderó de él hace ya 37 años.

Dicen de él que da lo mejor de si, en las peores situaciones. Su rostro muestra todo lo que calla, no es los que les gusta presumir ni alardear de sus aventuras. Ha visto demasiadas cosas, la peor de todas ocurridas en Ruanda; una experiencia que nunca podrá olvidar. Y aunque su gesto es serio y tranquilo, lleva en su cuerpo pura adrenalina y su conciencia parece estar tranquila, su trabajo es una satisfacción, aunque sea amarga.

Algunas personas dicen que hacer arte en esas condiciones es
sorprendente, yo pienso que sacar aliento entre tanto exhalación
es sobrenatural.

0

Me equivoque...

Me equivoque de país, me equivoqué de momento. Quizás de familia y también de barrio. Nací un día entre guerras, de condición mujer, de color oscuro y en mi querida África...

Mi madre lloraba mientras me tenía en sus brazos... Qué vida aquella la que me esperaba...

Debí nacer en otro país, quizás en uno de esos donde los niños van al colegio y sus papas los reciben con un gran plato de comida en la mesa.

Donde pueden jugar por las tardes en el parque, sin miedo, sin balas ni sangre.

Y aunque su papa y su mama vienen cansados de trabajar, al menos no tienen que visitar el cementerio para estar junto a ellos.

Allí los días serán tranquilos, sin gritos ni alaridos.

Todas las noches en mi humilde cama, sobre el regazo de mi madre, sueño con vivir... una vida como los demás niños.

Qué habré hecho yo, mas que equivocarme...